Dedicado a mi pequeño gran gigante, que día a día nos llena nuestra vida de amor y alegría. Y a su hermana; las dos razones para que esta vida merezca la pena vivirla.

jueves, 30 de junio de 2011

Síntomas y características de los niños con TGD

Los signos de un TGD generalmente se reconocen antes de que un niño(a) cumpla los tres años de edad. Sin embargo, los síntomas pueden ir de severos a leves que parecen ser parte normal del desarrollo de un niño(a) pequeño. Por esa razón, puede ser que transcurran varios años antes que un TGD pueda ser completa y correctamente diagnosticado.
                En mi caso, doy gracias a Dios que a sus 2 añitos logramos el diagnóstico, lo cual según los médicos es importantísimo, el diagnóstico temprano; para que pudiera comenzar las diferentes terapias ya hace un año atrás. Ojalá los pediatras estuvieran mejor capacitados para que siempre se detectara lo antes posible.
Pese a que podemos describir unos patrones de síntomas comunes que suelen darse en el conjunto de los afectados, raramente un niño los presentará todos en el mismo grado o intensidad. En algunos niños dichos síntomas pueden presentarse de forma leve, en otros pueden adoptar una forma mucho más severa afectando a todas las áreas de su vida.

a) Conciencia y orientación
La claridad de su conciencia se encuentra limitada e interferida por las graves carencias que afectan al resto de las funciones psíquicas, sobretodo en las áreas cognitivas. La orientación temporal-espacial y respecto a sí mismo se hallan afectadas y en todo caso vienen determinadas por las áreas de intereses restrictivas que delimitan su atención preferente.

b) Atención y memoria
Se encuentra dispersa o contrariamente es muy selectiva para áreas de interés muy concretas (partes de objetos con los que realizan alguna manipulación improductiva y de forma reiterada). A pesar de ello suelen estar atentos a los detalles del entorno pero sin poder interpretar los significados más abstractos de las cosas. Existen unas capacidades especialmente elevadas en cuanto a memorización, y aptitudes viso-espaciales, no obstante, la memoria, funciona de forma irregular en sus rendimientos viéndose muy influenciada también por el interés que pueda despertar en el niño la actividad concreta. 
            Alan a los dos años ya contaba hasta 10. y aprende de memoria cualquier canción que escuche.

c) Capacidad intelectual
Alrededor de un 40% de los niños con T.G.D. tienen un C.I. (Cociente Intelectual) por debajo de 50 (Retraso moderado, severo y profundo). Un 30% estaría alrededor de 70 (retraso ligero). El resto poseen C.I. normal.  En las escalas WISC, los resultados en área manipulativa son superiores a los de la escala verbal. Se obtienen resultados muy pobres en las escalas de Comprensión en los que se debe integrar y procesar la información. En las escalas de cubos y rompecabezas suelen asumir puntuaciones normales.
            Aparentemente mi gigante tiene un C.I. normal, aunque no se lo ha sometido aún a ningún tipo de test. Pero es cierto que con cubos y bloques se lleva muchísimo mejor que con las palabras.

d) Afectividad y comportamiento social
La mayoría de los niños tienden a evitar el contacto ocular demostrando poco interés por la voz humana. Ya de pequeñitos no alzan los brazos a sus padres como indicación para ser levantados (no anticipan). No demuestran interés por la voz humana y parecen indiferentes al afecto no mostrando signos externos emocionales. El vínculo de apego no se establece como sería de esperar y no se produce la ansiedad de separación tan habitual en la primera infancia. Son niños que "no se tranquilizan" con el contacto físico.
Alan evitaba de todas formas el contacto físico, no le gustaba que le hicieran upa; hoy por suerte es super mimoso y le encanta jugar a las cosquillas.
Suele darse la ausencia de la Angustia del octavo mes frente a los extraños; o la ausencia de expresión de alegría frente a su imagen  en el espejo alrededor del octavo mes
Alan recién comenzo con la angustia de separación y reirse al verse al espejo cerca de los 2 años y medio.
La ausencia de miedo ante peligros reales o imaginarios suele estar presente lo que unido a un alto umbral de dolor hace a estos niños muy vulnerables a sufrir accidentes de todo tipo.
El no le tiene miedo a nada, solo comenzó a tenerle miedo a sus pantuflas que tienen la cara de un león. Y su umbral de dolor además de estar modificado a causa del TGD, se incrementó por causa de unas quemaduras surgidas cuando tenía solo un mes en la clínica donde estaba internado.
Por regla general hay rechazo a jugar con otros iguales y al establecimiento de relaciones sociales. La incapacidad comunicativa surge por no poder comprender que las demás personas tienen en mente; asi como los estados emosionales de los demás (déficit en teoría de la mente); pueden tener dificultad para entender sus propios sentimientos y estados emocionales (alexitimia) o pueden tener  incapacidad de interpretar proverbios y frases hechas (no pueden entender el sentido implícito)
Por suerte Alan siempre fue muy apegado a su hermana, dijo "Ari" aún antes de decir mamá. Y el jardín de infantes fue super importante para que comenzara a interactuar con sus pares; a los cuales busca para jugar a carreras o a hacerse cosquillas.

e) Lenguaje y pensamiento
Las alteraciones del lenguaje son uno de los síntomas más significativos y van desde la ausencia de comunicación a una comunicación verbal anómala con alteraciones en la producción del habla en cuanto al volumen, tono, ritmo, entonación. Presencia de ecolalia inmediata o diferida, e inversión pronominal. La generación del lenguaje, está pues, muy deteriorada, apareciendo junto con las ecolalias mencionadas, emisiones planas o monótonas alternadas con entonaciones "cantarinas". Las frases pueden ser telegráficas y distorsionadas confundiendo palabras con sonidos similares o inventando palabras nuevas.
En la primera infancia, los niños con T.G.D, pueden desarrollar el hábito de tirar de la mano de algún adulto para acompañarlo hacia el objeto que desean. Raramente afirman o niegan con la cabeza para acompañar alguna respuesta verbal. Son también menos proclives a imitar las acciones de sus padres que los otros niños.
En cuanto a la comprensión del lenguaje, éste puede estar afectado en un grado variable, dependiendo en el lugar que se sitúe el niño en el amplio espectro del trastorno. Los individuos que cursan además con retraso mental, puede que nunca lleguen a desarrollar la comprensión del mismo. Los niños con dificultades menos severas pueden seguir instrucciones simples acompañadas de gestos y en un contexto inmediato y predecible. Los más competentes en esta área pueden llegar a entender buena parte de los significados de las construcciones verbales pero sin poder captar los matices más sutiles que se dan por ejemplo en las metáforas o con el uso del sarcasmo, entre otros.
El desarrollo del lenguaje es lento y tardío: una vez desarrollado, no lo utilizan para comunicarse con los demás y con frecuencia se les encuentra repitiendo palabras o frases cortas de forma reiterativa (ecolalias). Muchas veces, los niños con rasgos autistas hacen un uso "instrumental" de la comunicación, exclusivamente para conseguir cosas, no para el intercambio social
La característica fundamental en los niños con desconexiones autísticas es la ausencia de intención comunicativa. El luengaje entonces puede presentar: Ecolalias (repetición mecánica de frases o palabras); Neologismos (palabras inexistentes); alteración de la prosodia (“LENGUAJE NEUTRO”, sin modulación del volumen, tono y velocidad de la voz;,carente de modismos locales);  discurso en tercera persona, sin utilizar el “yo” ni el “Mio”; interpretación literal del lenguaje (ligada a la poca capacidad de comprender los símbolos, metáforas y pensamiento abstracto.
Ninguno de estos signos tomados por separado hacen diagnóstico de Espectro autista. Por ejemplo: la ecolalia es común en los deambuladores, evolucionando rápidamente al armado de frases. Frente a un niño que no habla primero se debe determinar si hay intención de comunicación, ya que puede no presentar lenguaje articulado por un trastorno fonatorio y no obstante hacerse entender mediante gestos
Además del TGD, existe un grupo de trastornos llamados Disfasias (que debemos sospechar frente a un niño que no presenta RM ni Déficit sensorial y que conserva su capacidad de empatía). Las Disfasias consisten en una incapacidad innata para la decodificación o codificación del lenguaje. Pueden comprometer un solo aspecto, como la disfasia de expresión, donde la comprensión está conservada.; perturbaciones del lenguaje; o casos graves como la Disfasia Mixta en la que el niño no comprende los mensajes verbales.
Otro cuadro que se presta a confusiones es el Mutismo Selectivo: se trata de niños que si bien adquirieron el lenguaje, se niegan a hablar con personas ajenas a su familia. Es de origen emocional y, en general, hay importantes patologías vinculares con problemáticas encubiertas( secretos familiares).
           Respecto del lenguaje, siempre fue lo que más nos llamó la atención en Alan. Él hablaba solo, en un idioma incomprensible. No dice aún su nombre, aunque ya lo identifica. Aún hoy, los médicos dicen que lo que tiene él, es algo intermedio entre la disfasia mixta y el TGD. Ya tiene ratos de ecolalia, y hasta hay frases enteras que usa para comunicarse "mami quiero jugo", "mami quiero subir", "mami quiero bajar"; no es mucho, pero sé que es un progreso.

f) Sensopercepción
Las respuestas frente a la diferente información sensorial que les llega a sus órganos es también anómala. Algunos niños parece que están sordos o tienen deficiencias visuales por lo que son objeto a edades tempranas de todo tipo de revisiones oftalmológicas y otorinolaringológicas.
El umbral del dolor es muy alto por lo que no suelen quejarse tras sufrir accidentes, caídas o estar enfermos. Algunos sonidos pueden hacerles disparar una alegría incontrolable ensimismándose en la audición de ciertos tipos de música (en especial la sinfónica, si bien cada niño tiene sus preferencias), rechazando, en cambio, otras sin motivo aparente. Paralelamente algunos ruidos "insignificantes" (caída de agua en la bañera, un trozo de papel adhesivo que se arranca, etc...) puede producirles verdadero temor. Es como si hubiera una sensibilidad diferencial según la frecuencia y/o intensidad del sonido, viviéndose éste como extremadamente agradable o aversivo.
Algunos niños pueden pasar largos períodos de tiempo tocando con las manos una determinada textura o efectuar estereotipias (acciones improductivas que se repiten sin ningún fin determinado) con objetos o partes de ellos (las ruedas de un coche de juguete). La sensación de tocar diferentes superficies con los pies descalzos suele resultar de gran interés para ellos sintiendo probablemente sensaciones placenteras difíciles de comprender para nosotros.
También pueden mostrar interés por sensaciones olfativas oliendo a personas u objetos.
Gran sensibilidad a los estímulos sensoriales externos, como luces, ruido y objetos en movimiento: con frecuencia se quedan ensimismados o reaccionan de forma agitada a estímulos que el resto de la población considera normales.
Tambien a causa de esto pueden desarrollar intolerancia a que lo vistan o desvistan
Antes costaba muchísimo poder cambiarlo, ahora ya lo tolera. Es muy sensible a la temperatura del agua cuando lo bañamos, y hasta hay ocaciones en que dice que la lluvia de la duche le duele. Además puede pasarse enormes ratos en los cumpleaños mirando los juegos de luces, lo dejan fascinado.

g) Psicomotricidad
La parte psicomotora presenta también particularidades y déficits específicos. Junto a síntomas de hiperactividad y déficit atencional se registra una falta de iniciativa total. La conducta motriz no persigue ningún fin determinado o comprensible para el adulto. El desarrollo de la motricidad gruesa y de la habilidad para usar movimientos coordinados y finos en ambas manos puede llegar a ser adecuada lo que en combinación con unas buenas capacidades cognitivas pueden explicar la gran habilidad que demuestran, algunos de ellos, con las tareas viso-espaciales. Por contrario son muy características las anomalías posturales y la conducta motora estereotipada (aleteo, andar de puntillas, Girar sobre su propio cuerpo, deambular sin una finalidad definida, balancearse, fascinarse por un movimiento como girar las ruedas de un cochecito, pueden estar intensamente vinculados a algún objeto inanimado tales como una madeja de lana o una  cuerda, etc.)
Algunos chicos pueden tener déficit en la motricidad fina o gruesa. Niños y adolescentes pueden alternar a lo largo de la jornada períodos de cierta tranquilidad motora, sólo alterada por la realización de las estereotipias habituales, con conductas de huida o agitación sin motivo aparente o a causa de una sobre-estimulación sensorial al verse rota su rutina o visitar espacios o lugares novedosos. Sin embargo, en ocasiones, la aparición de estas conductas es poco previsible y no está sujeta a un motivo entendible para nosotros.
            Alan es super hiperactivo, tiene energías todo el día, no para nunca. Antes corría aleteando, ahora ya no; antes caminaba en puntillas, ahora casi nunca lo hace; antes jugaba a dar vueltas y marearse, ahora ya casi no lo hace; antes estaba apegado a su vaso, hasta dormía abrazado a él, ahora ya no. Estos son parte del progreso que ha tenido. 

h) Trastorno impulsos. Conducta anómala
Son frecuentes los problemas en la inducción o mantenimiento del sueño o el despertar con movimientos de balanceo. De lactantes suelen ser fáciles de tratar mientras se les deje en su cama o en su habitación, siendo catalogados por sus padres de tranquilos, "muy buenos", que apenas dan un ruido. En algunas ocasiones, ocurre lo contrario, describiéndose niños inquietos, irritables, que se pasan el día chillando y que parecen necesitar pocas horas de sueño. Muestran auto-agresividad acompañando a crisis de agitación (ej: golpearse la cabeza contra una pared),. Su alimentación es anómala y oscila entre el rechazo activo al intento de alimentarles, a consumir todo tipo de alimentos no comestibles ( conductas de pica).
Con respecto a la comida es un drama, ya que por un lado sufre cada tanto de diarreas crónicas; y para colmo de males, si bien hasta el año comía de todo y en cantidades semejantes a las de un adulto; ahora sólo quiere comer patitas de pollo, de esas rebozadas, o de lo q sean, pero rebozadas o milanesas!!! y hasta en ocaciones puede llegar a pasarse una semana sin querer comer ni un bocado de nada.
En cuanto a las conducta anómalas podemos destacar:
Resistencia al cambio: No toleran los cambios de sus rutinas, incluso pequeñas variaciones en su entorno familiar les crean gran desasosiego pudiendo producir episodios de rabietas. Algunos niños pueden disponer sus juguetes de una determinada forma, enfadándose mucho si este "orden" es alterado.
Cada cambio siempre fue motivo para una rabieta.
                 Comportamiento ritualista: Abarcan un repertorio de conductas que se repiten una y otra vez pero que no tienen ninguna finalidad. El aleteo de manos es uno de los más frecuentes. También suelen darse juegos extraños con objetos o partes de ellos sean o no juguetes. Comportamientos repetitivos: se balancean sin parar y agitan las manos y los dedos durante largos períodos de tiempo. Tienen muchos rituales y no toleran bien la espontaneidad. Pueden permanecer en la acción de mover los dedos delante los ojos, con la mirada fija en ellos, durante largos períodos, o captación de la misma por objetos luminosos
               Antes paseaba cualquier cosa como si fueran autos por las paredes. Y movia sus deditos cerca de su cara mirandolos incansablemente.
Obsesiones y Miedos: Pueden establecer cierta afinidad o interés por determinados objetos extraños (baterías, piedras, tapas de cualquier caja...) pasando mucho tiempo con ellos, manipulándolos o simplemente llevándolos consigo. Por su parte los miedos pueden presentarse en diferentes ámbitos. Hay un temor ante el cambio de rutinas (situaciones o lugares nuevos). Hay un miedo también de tipo sensorial a ruidos concretos y finalmente puede desarrollarse un miedo injustificado hacia ciertas personas, incluso hacia compañeros de su misma edad, sin existir ningún antecedente previo de conflicto. Todo ello puede combinarse por una falta total de sensación de peligro en situaciones en las que objetivamente lo hay (al cruzar la calle, a subirse a algún objeto, etc.).  También puede darse un comportamiento violento con su propio cuerpo (algunos reportan que no se percatan del hambre o de otras necesidades biológicas).
           Alan se golpea la cabeza contra el piso, aunque por suerte cada vez lo hace menos. Estaba obsesionado con su vaso, como ya conté antes. Y le tiene miedo a sus pantuflas.

i)Área de la flexibilidad e imaginación
Los niños con desconexiones de tipo autístico no pueden armar escenas de juego simbólico, como jugar a tomar el té, o a la pelota esperando que alguien la devuelva, etc. Sus juegos son mecánicos, reiterativos y no tienen en cuenta al otro. Utilizan los objetos para ordenarlos, hacerlos girar, ponerlos en fila, sin que ello implique representación simbólica. El juego es repetitivo y estereotipado, como abrir y cerrar puertas o girar los picaportes.

j)Síntomas menos usuales son:
Debido a razones aún desconocidas, alrededor del 20% al 30% de las personas con autismo también desarrollan epilepsia cuando llegan a la etapa adulta. Las características del autismo usualmente aparecen durante los primeros tres años de la niñez (normalmente sin notarse antes de los 2 o 3 años de edad) y continúan a través de toda la vida.

Para concluir, los niños(as) que demuestran estos patrones de comportamiento deben de ser evaluados por un doctor. No existen exámenes de sangre o del cerebro (como los de imagen por resonancia magnética MRI) que diagnostiquen TGD, aunque dichas pruebas pueden ser usadas para evaluar otras condiciones además de TGD. Mencionamos que los niños T.G.D. suelen tener una apariencia física normal, sin estigmas físicos e incluso con expresión despierta e inteligente, que les hace parecer estar atentos a los detalles de su entorno pero que oculta la existencia de unos trastornos generalizados y, a veces, profundos, en sus funciones psíquicas.

Fuentes:
Trastornos generales del desarrollo. De Graciela Favazza (Psiquiatra infanto juvenil)© Fundación Alicia Koplowitz - Olalla Robles Aranda y Dra. Mara Parellada Redondo
© Mitzi Waltz - After the Diagnosis: Moving Forward with Confidence (traducido por Marcia Ascensio)
© Wikipedia - GNU Free Documentation License

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